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Sistema Nervioso Autónomo (SNA)

  • 18 may
  • 3 min de lectura

El sistema nervioso autónomo (SNA) o sistema vegetativo, es la parte del sistema nervioso que se encarga de las funciones involuntarias y automáticas del cuerpo. Es el responsable de la homeostasis del cuerpo y de las reacciones de adaptación al medio externo e interno.


Por ello es el responsable de regular la frecuencia cardiaca, la presión arterial, la respiración, el proceso digestivo, la micción, la temperatura corporal, la sudoración, la respuesta sexual o la respuesta al estrés, entre otras.


Sistema Simpático y Parasimpático:


El SNA se divide en dos sistemas: el sistema nervioso simpático (SNS) y el sistema nervioso parasimpático (SNP). Éstos trabajan de manera complementaria para poder mantener el equilibrio del cuerpo. Ambos mantienen una actividad constante, que puede aumentar o disminuir según las necesidades del organismo.


En rasgos generales, el SNS se activa para producir una reacción de alarma o de estrés (aumenta la presión arterial), y el SNP se relaciona con procesos de descanso y su activación se orienta al ahorro de energía (disminuye la presión arterial).

Cuando se produce un desequilibrio entre estos dos sistemas, se produce una disautonomía, que repercute negativamente en el dolor, la inflamación, la digestión, el estrés…


Para poder valorar el estado del SNA, utilizamos la medición de la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC o HRV, por las siglas en inglés). Ésta evalúa las fluctuaciones en el intervalo de tiempo entre los latidos cardiacos, es decir analiza cómo varía la frecuencia cardíaca (rapidez con la que late el corazón) a lo largo del tiempo.

El SNS, entra en juego cuando el cuerpo se somete a una amenaza o estrés, aumentando la frecuencia cardiaca, lo que provoca una disminución en la HRV. Con el SNP ocurre lo contrario, se activa cuando estamos relajados, disminuye así la frecuencia cardíaca y aumenta la HRV.


La HRV se considera un indicador de la flexibilidad y adaptabilidad del SNA y podemos medirlo mediante un electrocardiograma. En clínica usamos una banda diseñada para realizar este electrocardiograma, midiendo la HRV durante 5 minutos.


·        Una HRV alta indicaría un estado saludable. Habrá mayor oscilación entre los latidos cardiacos, lo que se asocia a menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, una mejor respuesta al estrés y mayor adaptabilidad del organismo.  También se asocia a un predominio del tono vagal o parasimpático.

·        Una HRV baja indicaría un mal estado de salud. Habrá menor oscilación entre los latidos cardiacos, lo que provocará menor adaptabilidad del organismo y una hiperactividad simpática.


Disautonomía síntomas:


Cuando se produce una disautonomía, podemos encontrar dolores y patologías crónicas que no evolucionan con tratamientos convencionales. La disautonomía puede presentar síntomas como:


·        Dolor de cabeza o migraña

·        Ansiedad

·        Depresión

·        Trastornos del sueño

·        Fatiga crónica

·        Visión borrosa

·        Dificultad de la concentración

·        Palpitaciones

·        Arritmias

·        Diarrea o estreñimiento

·        Diabetes

·        Alteración de la tensión arterial

·        Dolor muscular y/o articular crónico

·        Alteraciones de la temperatura corporal (frío o calor excesivos)

·        Alteraciones en la digestión

·        Hinchazón abdominal

·        Síndrome del intestino irritable

·        Alteración de la sudoración

·        Temblores y/o calambres

·        Síndrome de piernas inquietas

·        Pérdida del deseo sexual

·        Infertilidad

·        Disfunción eréctil

·        Incontinencia

·        Baja inmunidad

·        Cambios en la salivación

·        Cambios en el lagrimeo del ojo

·        Dificultad para manejar la vida personal


En una disautonomía, encontraremos varios de estos síntomas, mantenidos durante el tiempo, lo que puede resultar muy molesto e incapacitante para la persona.

Podemos encontrarnos ante una disautonomía después de un proceso de mucho estrés o de un problema emocional grande, ya que el estrés crónico afecta negativamente al equilibrio entre el SNS y SNP.


Una monitorización de la HRV en clínica nos ayuda a evaluar el impacto del estrés y la fatiga, permitiéndonos un abordaje terapéutico más preciso.


Tratamiento disautonomía:


En clínica podemos tratar esta disautonomía mediante diferentes técnicas, monitorizadas durante el tratamiento para ver cuáles y qué zonas estimulan mejor a cada persona.


En nuestro tratamiento, tiene mucha importancia el nervio vago, un nervio del SNP que nos sirve para regular este sistema. Lo abordaremos a través de diferentes técnicas de fisioterapia y osteopatía, además de enseñar técnicas de respiración o mandar pautas domiciliarias.


En clínica Fisiolate haremos una historia clínica y un tratamiento personalizados a cada caso, logrando así los mejores resultados posibles.

 
 
 

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